McKinsey & Company llega a Panamá


McKinsey & Company llega a Panamá

Las inauguraciones de dos oficinas de operaciones por parte de McKinsey & Company en la última semana de enero acaparó el interés global del negocio de consultoría. La firma abrió sedes en Vietnam y en Panamá, esta última con una perspectiva regional, aunque sin dejar de lado las posibilidades de atender el mercado local del istmo donde funcionan  más de 220 multinacionales.

“Decidimos abrir una oficina en Panamá bajo la perspectiva de un hub para servir a América Central y el Caribe, aunque esto no signifique un inicio de trabajos en esta región.  Nosotros ya venimos sirviendo en esta área geográfica en los sectores público y privado”, aprecia Julio Giraut, socio director de la firma para la región.

Giraut  ejemplifica la actividad de la firma en la región a cargo suyo antes de la apertura de las oficinas en Panamá, con el caso de su apoyo a una institución financiera multiplicada en dos veces y medio su tamaño y con la optimización de empresas de retail aumentadas en cinco o seis puntos del Ebitda.

Decir McKinsey & Company es necesariamente hablar de una empresa catalogada por Wikipedia como La Firma, para indicar la respetabilidad posible de una organización fundada en 1926.  Sus servicios son frecuentes en 90 de las 100 principales corporaciones del mundo, según Forbes. Es una compañía que invierte al menos 600 millones  de dólares anuales en entrenamiento y desarrollo de competencias y de conocimiento de sus colaboradores. Un piñón que ayuda a engranar la proyección de América Latina en varios de sus países y ahora desde Panamá, con una visión contemporánea y futurista de los negocios.

“McKinsey ha evolucionado mucho. En la época de mi entrada a esta empresa nos especializábamos en management consulting, que por su definición consistía en consultoría gerencial enfocada principalmente en ayudar a las compañías en sus estrategias. Pero nuestra visión ha ido evolucionando hasta volvernos impact partners, o sea que no solo les colaboramos a nuestros clientes a trazar estrategias, sino que también los acompañamos en su ejecución”.

El impacto global generado por McKinsey en 2017 se cifró en 150 billones de dólares.